Bonita es la sensación de enchufar tus auriculares y dejarte
guiar por la canción, darle al máximo de volumen, y no escuchar nada del
exterior, de tan fuerte que está la música, no te escuchas ni a ti misma,
llegar a tu canción preferida y poder escucharte, pero por dentro, miles de
recuerdos se te acercan a la mente, miles de pensamientos y miles de historias,
cuentos incontables, sueños perfectos, de esos en los que tu y yo éramos uno,
quedarte pensando que sólo “éramos” y ya no volveríamos a ser. Acto seguido
apagar la música, y a los dos minutos volver a poner esa canción.
Sigo siendo esa loca enamorada de ti, pero no te asustes.